El modelo ha permitido en Cuenca el desarrollo de actividades notables como es la prensa escolar en una treintena de centros de la mano de instituciones como la Diputación Provincial, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo o la Fundación Largo Caballero.
Los centros de profesores y recursos nacieron en los años 80 con el desarrollo del mandato constitucional de compensar desigualdades en educación y aupar la calidad educativa. Enseguida se vio la necesidad de asumir la formación como una tarea fundamental de la jornada laboral del profesorado. Bajo las siglas CEP, CPR o CRAER, según la época y el territorio, todas las administraciones de todas la era constitucional han impulsado la renovación pedagógica y el reciclaje profesional en la enseñanza.
Estos centros han sobrevivido a los vaivenes políticos. Es curioso que con la madrina política de Cospedal, Esperanza Aguirre, cuando fue ministra de educación con el Gobierno de Aznar entre 1996 y 1999, se impulsó la dotación y el protagonismo de estos centros con la misma determinación que lo habían hecho ministros socialistas, como Rubalcaba, en la etapa anterior.
Ahora, en el siglo XXI, los gobiernos regionales de comunidades autónomas diversas han recibido las competencias educativas y han desarrollado la red de formación del profesorado. Ello ha sido posible a través centros adaptados a sus territorios, impulsando la atención a la diversidad de necesidades. Entre ellas, son muy relevantes las del medio rural, en donde ahora parece que repuntan las expectativas de escolarización debido al retorno de algunos padres y madres que han desistido de recuperar su empleo en las ciudades.
Germán Cuadros
Secretario General de UGT en Cuenca