De esta forma, Cañada del Hoyo aparece en el siglo XIX como frontera de litigios entre carlistas y liberales o isabelinos. Estamos ante un edificio histórico de gran interés en la provincia de Cuenca, representativo de la arquitectura militar.
Construido entre los siglos XI y XII en un enclave estratégico que permitía dominar todo el paisaje circundante, el Castillo del Buen Suceso o de los Hurtado de Mendoza de Cañada del Hoyo fue objeto de una serie de actuaciones en el siglo XIX para hacer de este enclave un punto de resistencia muy importante en la Época Contemporánea.
Así se constata con los trabajos arqueológicos del Plan Director del castillo realizados entre los años 2002 y 2004. El redactor de este proyecto, el arqueólogo Fernando Vela, explicó hoy que, tras ser ocupado por el ejército liberal, se convirtió en sede de una batería de artillería para defender la ruta hacia Madrid del ejército carlista. “Había tomado Cuenca y amenazaba la capital”, apuntó Vela, por lo que “Narváez lleva allí un regimiento”.
De esta forma, Cañada del Hoyo aparece en el siglo XIX como frontera de litigios entre carlistas y liberales o isabelinos. Estamos, por tanto, ante un edificio histórico de gran interés en la provincia de Cuenca, representativo de la arquitectura militar.
Fernando Vela apuntó que las actuaciones realizadas en 1839 por orden del Gobierno para alojar a las tropas carlistas “cambiaron mucho su fisonomía” e “hicieron cambios sustanciales en la morfología del castillo”, que los arqueólogos han podido contrastar usando también la documentación histórica existente hasta la fecha.
Una reforma posterior a la llevada a cabo en el siglo XV, cuando el castillo de Cañada del Hoyo pasa a manos de Juan Hurtado de Mendoza, que también desarrolló actuaciones relevantes sobre el inmueble original.
Restauración del muro perimetral
Los trabajos arqueológicos encargados por la propiedad privada del castillo en 2002 se centraron en delimitar el muro perimetral del mismo, que estaba desaparecido, para sacarlo nuevamente a la luz y rehabilitarlo. “Queríamos ver la secuencia estratigráfica del castillo y sus alrededores”, añadió José Enrique Benito, otro de los arqueólogos del proyecto. De hecho, el castillo tiene una amplia secuencia cultural que abarca desde el bronce final hasta la época moderna-contemporánea.
En este punto, Benito indicó que las actuaciones del Plan Director también han sacado a la luz restos arqueológicos de la Edad del Bronce con más de 3.000 años de antigüedad.
Ambos arqueólogos impartieron hoy la charla ‘Intervenciones arqueológicas del Plan Director del castillo de Cañada del Hoyo’ con motivo de la segunda edición del Ciclo de Conferencias ‘Nuestro Patrimonio’ que, organizado por la Delegación Provincial de Cultura, Turismo y Artesanía en Cuenca, analiza la relación existente entre la Arqueología y la Arquitectura.












